Muchos piensan que fue con Brian Jones, a finales de la década de los sesenta, donde se iniciaron las muertes de algunos de los más influyentes músicos que pasaron a  engrosar las filas del llamado club de los 27. Esto es, un grupo de artistas que han muerto a la corta edad de 27 años, varios de ellos de manera bastante controvertida hasta el día de hoy.

Sin embargo, fue varias décadas atrás cuando “El Rey del Blues del Delta”, el Señor Robert Johnson, inició esta trágica lista.

Johnson pasó a la historia por ser uno de los mejores guitarristas de su tiempo y  por haber pactado con el diablo a cambio de esas magnificas cualidades.

Comenzó tocando la guitarra en algunos bares junto a su colega Son House, sin embargo, no era para nada bueno y a menudo lo invitaban a bajarse del escenario debido al irritante ruido que producía con su guitarra.

Cuenta la leyenda que en el año 1931, Robert salió en busca de su padre biológico y se ausentó por un tiempo de la escena musical. Al volver, lo hizo con una excepcional habilidad para tocar la guitarra de una manera que nadie había escuchado antes.

Se dice que fue en el cruce de las carreteras 61 con 49 en Clarksdale, Mississippi, donde el diablo en persona se la apareció a Robert pidiéndole tener la habilidad de tocar la guitarra de manera virtuosa, Lucifer aceptó, afinó el instrumento y a cambio le pidió su alma al músico, a lo que Johnson sin vacilar accedió, sellando así el pacto.

Años mas tarde en 1938, el dueño del bar donde actuaría Johnson esa noche, le invitó una botella de whisky que venia descorchada, su colega Son House la tiró al piso para impedir que Johnson probara el licor, sin embargo, más tarde otra botella de whisky llegó a las manos del Robert.

Comenzó a beberla, subiéndose mas tarde al escenario a interpretar sus canciones y a los pocos minutos, no pudo resistir el malestar y se marchó a su casa sin terminar la presentación.

Los siguientes tres días los paso “gateando por el suelo en cuatro patas y aullando como un perro rabioso”. Al parecer, el veneno que habían puesto en el whisky hizo el efecto deseado, matando a Johnson con tan solo 27 años de edad, lo que lo convertiría en el primero de la lista del club de los 27.